Hoy es 25 de julio. Si estás leyendo esto desde una cocina en Nueva Jersey, desde una troca en Texas o en un break de quince minutos en Florida, seguro ya lo sentiste: hay días que pesan distinto cuando uno está lejos.
Hace 202 años, un pueblo se juntó en una plaza y escogió su patria. No hubo guerra. No hubo pólvora. Hubo gente parada bajo el sol decidiendo, a mano alzada, con quién querían quedarse.
De la Patria
por nuestra voluntad
Acta de Anexión · Nicoya, 25 de julio de 1824
Esa frase la escribieron ellos, no un historiador. Y ahí está todo: por nuestra voluntad. Nadie los conquistó. Nadie los compró. Escogieron.
Lo que pasó, en corto
En 1824 el Partido de Nicoya no era ni de aquí ni de allá. Centroamérica se estaba acomodando después de la independencia, Nicaragua andaba en guerra civil, y los pueblos de la zona tenían que decidir para dónde jalaban.
El 25 de julio, en cabildo abierto — que era básicamente una asamblea de pueblo, todos metidos en la plaza — Nicoya votó por Costa Rica. Santa Cruz también.
¿Y Liberia? Liberia dijo que no. Así, sin pena. Tenían más negocio con Nicaragua y no les convenía. Terminaron entrando años después, en 1829, y hoy son tan guanacastecos como el que más. Esa terquedad también es parte de la herencia.

Lo que Guanacaste le regaló al resto del país
Uno crece pensando que la Anexión es un tema de examen. No lo es. Es la razón por la que Costa Rica suena y sabe como suena y sabe.
La marimba
Ese sonido que se le mete a uno en el pecho aunque lo oiga por el celular a 3.000 kilómetros.
El Punto Guanacasteco
Desde 1944 es la danza nacional del país entero.
Los sabaneros
Y con ellos toda una forma de pararse en el mundo: calmada, orgullosa, sin apuro.
La comida
Arroz de maíz, tanelas, rosquillas, chicheme. La que aparece en los sueños cuando uno lleva años comiendo otra cosa.
Las bombas
Esos versos que se gritan en medio del baile. Merecen su propio post →
El orgullo
Una provincia que no fue conquistada ni comprada: se sumó porque quiso. Eso marca a la gente.
Cómo huele el 25 de julio
Huele a pólvora de bombeta temprano. Suena a marimba desde un parlante viejo en la plaza. Sabe a algo frito que alguien está vendiendo en una mesa plástica. Hay una tía discutiendo la receta correcta de algo. Hay un chiquito con sombrero de pita que le queda grande.
Y si usted está aquí, en Estados Unidos, hoy no tiene nada de eso. Tiene trabajo. Tiene tráfico. Tiene un jueves normal en un país que ni sabe que hoy pasó algo.
Por eso lo escribimos. Para que al menos hoy, alguien se lo recuerde en su idioma.
For the kids born here
¿Quiénes son los guanacastecos?
Think of them as Costa Rica’s cowboys. Guanacaste is the big, hot, wide-open province on the Pacific side — cattle country. The men who work that cattle are called sabaneros, and they are the closest thing Costa Rica has to a cowboy: horse, hat, rope, long days in the sun.
On July 25, 1824, the people who lived there held a town meeting and voted to become part of Costa Rica instead of Nicaragua. Nobody made them. They chose. That is why the day matters — it’s the one piece of the country that joined on purpose.
Y si alguien en su casa dice hoy “¡soy guanacasteco!” con el pecho inflado — ya sabe por qué.
Cómo celebrarlo desde acá
No hace falta plaza ni marimba en vivo. Ponga el Punto Guanacasteco en la cocina mientras hace la cena. Llame a la abuela. Cuéntele a sus hijos de dónde viene el apellido. Mande la foto vieja al grupo de WhatsApp de la familia.
Ser tico lejos de Costa Rica es un trabajo de tiempo completo. Hoy es de los días que lo hacen fácil.
¿De dónde es tu familia?
Contános de qué provincia venís y en qué estado vivís. Somos más de los que creemos.
¿Y las bombas? Esas se gritan, no se explican. Leé ¡Bomba! El arte tico de interrumpir el baile con un verso.