No explotan. Se gritan. Son cuatro versos, medio piropo y medio vacilón, que frenan la marimba en seco. Acá te explicamos cómo funcionan — y te dejamos unas cuantas para que las robés.
Hace 202 años, un pueblo se reunió en la plaza y escogió su patria. Sin guerra, sin pólvora: a mano alzada. Esta es la historia del 25 de julio contada como se cuenta en casa.